Originario de América del Norte, y más precisamente de las costas de Maryland, el Chesapeake Bay Retriever es un óptimo perro de cobro, dotado, sin embargo, de poco olfato hasta el punto que se dice de él que sólo sabe recoger los animales que ve caer. En compensación, es un notable nadador, sin lugar a dudas, el mejor entre los Retriever, con una resistencia increíble, en lo que le ayuda su pelaje característico, denso y corto, acompañado de un subpelo tupido y lanoso, absolutamente impermeable.
El nombre de este simpático perro de cobro proviene de la bahía de Chesapeake, en el estado de Maryland (Estados Unidos). Se cuenta que los involuntarios creadores de esta raza fueron, a comienzos del siglo XIX, los náufragos ingleses que llegaron a esta bahía con sus Terranovas. Después, los ingleses se fueron, pero los perros se quedaron y, cruzándose con los Retriever allí existentes, dieron origen a la nueva raza. En Europa existen sólo raros ejemplares que a veces aparecen en algunas exposiciones caninas realmente importantes.
Grupo: Deportivo
Estatura: 21 a 26 pulgadas
Peso: 55 a 80 libras
Pelaje: Duro y corto
Color: Brown, sedge or deadgrass
El Chesapeake Bay Retriever es un perro que denota una constitución robusta y sólida, típica de todos los perros de trabajo. La cabeza, con un cráneo relativamente ancho, tiene orejas pequeñas y de nacimiento alto, llevadas planas sobre las mejillas. Es un gran nadador, con una resistencia verdaderamente increíble en el agua.
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