Al igual que muchos perros pertenecientes al grupo de los terriers, no muy apreciados por caballores cazadores antes de mediados del siglo XIX, el Glen of Imaal irlandés es una raza antigua, que sencillamente fue ignorada durante mucho tiempo, en vez que el resultado de cruzamientos posteriores con razas. Es un perro local, confinado al área desolada de Glen of Imaal. Los granjeros de esta área, que eran descendientes de los soldados a quienes se les entregó tierras en los siglos XVI y XVII en pago de los servicios prestados a la Corona Británica, tuvieron que utilizar su habilidad y destreza naturales para sobrevivir en este terreno áspero. Un perro que no podía soportar la lucha diaria por la existencia no sería tolerado.
En consecuencia, tenía que pasar largas horas impulsando carretillas y a menudo fue puesto a pelear contra otros perros en el dudoso deporte de las peleas de perros, costumbres que ya han desaparecido. Antes de que el Terrier Glen of Imaal Irlandés se volviera conocido en las exposiciones caninas, evolucionó de generaciones dedicadas al duro trabajo hasta convertirse en el perro fuerte y robusto que se conoce en la actualidad. El Irish Kennel Club reconoció oficialmente a la raza en 1933, y muy pronto se organizó un club para provomer el interés en la raza. Se dice que el Glen of Imaal Irlandés se excita menos fácilmente que los demás terriers, sin embargo siempre está dispuesto a cazar cuando se le necesita.
Grupo: Miscelaneos
Estatura: 12½ a 14 pulgadas
Pelaje: Longitud mediana, capa interna más suave.
Color: Castaño
Es un perro activo, ágil y silencioso cuando trabaja. Valeroso y dotado de mucho coraje cuando lo necesita, de lo contrario es bondadoso y dócil. Muy afectuoso con los niños.
Al igual que los otros terriers, esta pequeña y tenaz raza tuvo que cazar tejones y zorros, así como mantener a la población de ratas en un mínimo.
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