Es originario de Francia, descendiente directo del kuvasz húngaro y del maremmano-abruzzese. Hay indicios de que la raza existe desde el año 1800 a.c. Se le ha dedicado al pastoreo en las montañas por su fortaleza, buen oído y pies de cabra, es decir, por su facilidad para escalar montañas. También fue utilizado por los contrabandistas, quienes lo cargaban de paquetes ilegales para que cruzara la frontera entre Francia y España por lugares donde el hombre no podía pasar ni en coche ni caminando. Muchos consideran que esta raza es la base genética para el terranova y el landseer. Tamaño: de 63 a 81 cm de altura. Peso: de 45 a 70 kg. Orejas: pequeñas y pendulosas. Cola: larga. Pelo: mediano o moderadamente largo. Colores permitidos: blanco. Grupo: de trabajo. Tiempo de vida promedio: 10 años. Tamaño de la camada: de 10 a 12 cachorros. Es un gigante bonachón que se adapta muy bien al estilo de vida de los niños, ya que es dócil, comprensivo, cariñoso y juguetón, además de un buen guardián de su territorio, de su casa y de su familia. También funciona como pastor y sabe convivir perfectamente con otros perros, además le encanta nadar o juguetear en el agua siempre y cuando lo acompañe su dueño. Es necesario tener suficiente espacio y que se le ejercite continuamente. Generalmente no ladra a menos que sienta peligro. Es necesario que desde cachorro se socialice y se disponga de tiempo para entrenarlo, pues estas actividades no son su fuerte. Es necesario cepillarlo continuamente para mantener su pelo sedoso y sin nudos. Una característica peculiar de esta raza es que tiene doble espolón –dos dedos accesorios en las extremidades posteriores-, los cuales debe cortarse para evitar que se lastime. Su popularidad actual se debe a la caricatura de Bell y Sebastián, donde demuestra ser un perro noble y leal a su amo. El costo diario promedio de manutención con alimento comercial puede ir de $ 9.50 a $ 10.50, con un consumo de 850 a 1500 g. |