Los orígenes de este pequeño terrier se remontan al siglo XVII. Su patria es la isla de Skye, en Escocia, donde el clan de los McDonald tuvo durante largo tiempo el monopolio de su cría y aún hoy es tenido en gran consideración, motivo por el cual se explica que, hasta comienzos de este siglo, la raza se denominara Skye terrier. (El nombre actual deriva de la palabra cairn, que en lengua gaélica designa las hendiduras rocosas en las cuales se refugian los zorros a los que este perro da caza.) Se piensa que este perro ha contribuido a la formación de otras razas de terrier escoceses, como el West Highland y el Scottish terrier. Durante muchos años ha permanecido como un hecho exclusivo de escoceses e ingleses y su aparición en otros continentes (América y Australia), se produjo no hace muchos años.
Grupo: Terrier
Estatura: 9 1/2 a 10 pulgadas
Peso: 13 a 14 libras
Pelaje: De dos capas, la interna mas suave y corta.
Color: Cualquier color con excepción del blanco
De aspecto desgreñado y con un carácter alegre y vivaz, el Cairn terrier se encariña muchísimo con sus propietarios, adaptándose perfectamente a la vida en un piso de ciudad, del cual se muestra también un buen guardián. Gracias a su tamaño no muy grande, es un excelente cazador de ratones, a los que se enfrenta con decisión y velocidad desplazándose rápidamente con su típico andar. No es necesario ningún arreglo especial de su pelo, simpáticamente alborotado.
Lo que más llama la atención de este pequeño terrier, cuya altura a la cruz máxima debe ser de 25 cm., es su temperamento atento y vigilante. Su aspecto general es el de un perro fuerte y sólido de apariencia dura e hirsuta, que se desplaza rápidamente con un trote muy típico y característico. La cabeza, no excesivamente pesada, tiene las orejas bien erguidas, pequeñas y en punta y los ojos de color marrón o negros con expresión atenta e inteligente. El tronco es alargado, con el tórax bien desarrollado y una musculatura fuerte.
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