Ladrido excesivo
Es un hecho natural que los perros ladren. Algunos ladridos tienen algún fin, otros responden a un problema en el comportamiento.
Ejemplos de ladrido con un fin identificable son: el ladrido como una invitación a jugar (el perro habitualmente deja de ladrar cuando responden a su invitación y comienza el juego. Si no responden a su invitación, el perro se rinde y generalmente deja de ladrar); el ladrido como amenaza a los intrusos; como advertencia de peligro; el ladrido como síntoma de algún problema de salud.
El ladrido que responde a un problema en el comportamiento puede ser causa de soledad o aburrimiento si el perro vive fuera de la casa y lo dejan mucho tiempo solo. Cuando un perro ladra mucho y sus dueños lo reprenden, le están prestando la atención que el perro busca.
Cuando la soledad es la causa de un continuo ladrido, prestarle más atención al perro podría resolver el problema. En una situación de familia, incentive a los miembros de la familia a que se turnen y jueguen con el perro y lo lleven a pasear. Cuando dejan al perro solo, proporciónele juguetes para que se entretenga.
A veces prestarle más atención tampoco resuelve el problema. Si un perro ha desarrollado el hábito de ladrar constantemente, llene algunas latas con canto rodado. Cuando el perro ladre, arroje la lata cerca de él y diga "tranquilo" de manera terminante. El propósito de arrojar la lata no es lastimar al perro sino asustarlo. Si se reanudan los ladridos, arrójele otra lata y dígale "tranquilo". Retire las latas en cuanto deje de ladrar, también para que el perro no crea que es un juguete. Cuando el perro se acostumbre, su orden "tranquilo" debería detener el ladrido.
Si las latas no funcionan, utilice una pistola de agua y tírele a las patas del perro y a la espalda en combinación con una firme orden de "tranquilo".
Recuerde que cualquier medida para hacer que el perro deje de ladrar debe ser realizada mientras ladra. Las medidas correctivas posteriores sólo confunden al perro. Utilice una voz fuerte y terminante, pero nunca grite.
Los perros que viven dentro de la casa y se los deja solos pueden sufrir de angustia por la separación. Algunos pueden demostrar su temor y resentimiento a través del ladrido. La manera ideal de evitar este problema es entrenar a su perro desde cachorro para que pueda estar solo. Se pueden aplicar a perros más adultos entrenamientos similares, pero es necesario más tiempo y paciencia. Coloque al cachorro en una habitación solo. Dígale "tranquilo" y déjelo nuevamente. Si el cachorro está tranquilo durante un tiempo corto, felicítelo. Prolongue el tiempo y, cada vez que vuelva con él felicítelo por quedarse tranquilo. Con un perro más adulto, puede resultar necesario dejar la casa ya que el perro puede captar su olor y ser sensible a los ruidos de la familia.
Algunos perros ladran para proteger su territorio y se puede establecer el ciclo "ladrido/recompensa". Un perro ladra a un cartero cuando entrega la correspondencia y se "recompensa" al perro cuando el cartero se retira. Este ladrido/recompensa puede llevar al perro a ladrar a cualquier otro empleado, vecino y transeúnte, lo que para algunas familias puede convertirse en un problema. En este caso se debería romper el ciclo "ladrido/recompensa". Si fuera posible, se debería presentar el perro a la gente que viene a la casa regularmente.
Otra solución es un firme "no" o "tranquilo" cuando el perro comienza a ladrar. Si el perro responde demostrando su tranquilidad,
felicítelo. Recuerde que usted debe estar presente cuando el perro esta ladrando para impartirle la orden "tranquilo".
Contar con la cooperación de cada miembro de la familia es importante para controlar el ladrido de un perro, así como tener en cuenta otros aspectos del adiestramiento. Las órdenes verbales y las expectativas del comportamiento de su perro deben ser coherentes si quiere ser efectivo.
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