Enfermedades más comunes
Bronquitis - Conjuntivitis - Displasia - Hepatitis - Impétigo
Leptospirosis - Moquillo - Parásitos - Rabia - Sarna
Bronquitis: La irritación e inflamación de los bronquios se produce generalmente como efecto secundario de otras enfermedades como el moquillo o la neumonía o como consecuencia de enfriamientos o la exposición a gases tóxicos o humo. En algunos casos puede ser generada por factores alérgicos. Se manifiesta con aumento de la temperatura, tos seca y decaimiento generalizado. El uso de antibióticos o antihistamínicos pueden ser la solución siempre tras la opinión de un profesional.
Conjuntivitis: Puede ser provocada por alguna alergia, probablemente en la hierba o en la playa. Ataca a los ojos y se puede dar más fuerte o más débil; si se da fuerte se nota notablemente, ya que en los ojos le aparecen una especie de mucosidad verde, que le impide abrir los ojos. Se recomienda lavar con agua limpia y un pañuelo y acudir al veterinario; si, por el contrario, la enfermedad se da más débilmente verá que su perro se rasca los ojos mucho, está triste... en ese caso, consúltelo con su veterinario.
Displasia: Es una enfermedad ósea de la cadera de transmisión hereditaria. Influyen la alimentación de baja calidad, la falta de movimiento o el trabajo excesivo, el efecto de otras enfermedades.... Es más probable que aparezcan en razas grandes y medianas aunque ahora, cada vez más, se está dando en razas pequeñas, pero cabe señalar que la frecuencia de esta enfermedad está disminuyendo.
Hepatitis: Es provocada por un virus que ataca al hígado del animal. Fundamentalmente se manifiesta con elevadas temperaturas, diarreas con sangre, vómitos y un profundo estado de debilidad provocado por la falta de apetito. Pueden evidenciarse edemas en distintas partes del cuerpo, inflamación de garganta, conjuntivitis. Los ojos pueden presentar el color típico de la ictericia.
Impétigo: Cuando hay una caída de las defensas ocasionada por distintas causas, es usual que se presente esta enfermedad caracterizada por la formación de pústulas sobre la piel causadas por la infección con un micrococo; las mismas se ven rodeadas de un aro de color rojo propio de la inflamación de la zona.
Leptospirosis: Esta enfermedad invade el torrente sanguíneo y afecta a los riñones. Es transportada por las ratas que infectan a los perros y éstos la difunden por orina. La falta de apetito, depresión y fiebre son los síntomas iniciales complementándose con mucha sed, pérdida de peso y vómitos que aumentan la deshidratación generalizada. La caída en las defensas brinda un campo propicio a las complicaciones pulmonares, diarreas. Solo en algunos casos se manifiesta el color amarillo típico de la ictericia.
Moquillo: Es un virus transmitido de un animal enfermo a uno sano o en ambientes donde ha permanecido activo el virus o al tener contacto el perro sano con excrementos de otro animal enfermo. El decaimiento general y la falta de deseos de alimentarse son las primeras señales de que algo no anda bien. Luego se evidencian signos más concluyentes: secreciones en nariz y ojos, fuerte carraspera, ruido al respirar, elevación de la temperatura, vómitos y en los estados más críticos diarreas sanguinolentas e incontenibles. La afección del sistema nervioso también es una resultante de esta enfermedad. Los cachorros que logran sobreponerse llevarán como señal indeleble la destrucción del esmalte de los dientes.
Parásitos: Los hay externos e internos. Pueden obstruir los conductos orgánicos, ingerir el alimento del animal, alimentarse con tejidos y sangre del perro, suministrar toxinas al organismo. Además, destruyen la piel infectándola con huevos, facilitan el transporte de bacterias y virus. Entre los más usuales están tenias, larvas, garrapatas, pulgas, gusanos intestinales, moscas, cresas, áscaris, gusanos de estómago, etc. La desparasitación regular, interna y externa, garantiza la protección más eficiente para el perro. Consultar sobre los medicamentos más aconsejables para cada situación.
Rabia: Es una enfermedad poco frecuente actualmente. Sin embargo, se aconseja mantener la precaución de seguir vacunando una vez al año al perro para garantizar la erradicación total de la misma. Es un virus que se transmite de un animal afectado a otro sano. Los síntomas son profundos desórdenes nerviosos manifestados en irritabilidad y agresividad. La muerte se produce por una parálisis generalizada. Es una enfermedad transmisible a los humanos.
Sarna: El ácaro sarcóptico de la sarna es el responsable de esta enfermedad que ataca la piel del animal. El parásito invade a partir del hocico recorriendo toda la superficie del perro provocando la caída del pelo y una profunda picazón en la zona afectada. La sarna negra es causada por una bacteria que deposita el ácaro generándose una pustulación de la zona de piel afectada. La picazón es menor, el olor es nauseabundo y es mucho más difícil de recuperar. Más aún, si bien se puede observar una importante mejoría tras un intensivo tratamiento, la enfermedad puede volver después de varios meses de aparente normalidad.
Fuente: Todo-Perros